Mi inserción en la docencia, fue como casi todos, accidental, o en el mejor de los casos, circunstancial. Contaba apenas con 20 años de edad cuando egrese como tecnólogo en control automatico e instrumentación del extinto CeRETI ( hoy CETI ), cuando se presento la oportunidad de acceder a una plaza docente en el CBTis 133 de Coacalco, Estado de México.
No dude en aceptarla y me incorpore como docente en el area de Matemáticas, llevando a cabo una practica que al paso de los años, puedo visualizarla como “mediocre”. Sin embargo, como les comente en mi presentación, la Docencia la llevo en la sangre, provengo de una familia de maestros.
Seguramente esto influyo para ir tomando conciencia de la importancia y responsabilidad social de mi labor, lo que me llevo a cursar simultáneamente a mi ejercicio docente, la Licenciatura en Docencia Tecnológica.
Este programa academico esta concebido, justamente, para proveer de las herramientas tecnico-pedagogicas, a los profesores de educación tecnológica que NO tienen una formación normalista.
De ahí siguieron cursos, diplomados, cargos, puestos y actualizaciones constantes todas ellas dentro de la DGETI, que me llevaron a ser DIRECTOR del CBTis 70 en Tuxpan, Jal.
Actualmente, me desempeño como Jefe del Area Escolar en la Subdirección de Enlace Operativo de la DGETI – Jalisco, donde superviso todo lo referente al ingreso, desarrollo academico, certificación, titulacion y extensión educativa de mas de 50 planteles en el estado,
Aun cuando, en este momento, no estoy frente a grupo, quiero compartirles una vivencia que de algun modo, marco mi vida y constituyo un parte aguas en mi practica docente, sucedió como a los 5 o 6 años de haberme incorporado a la DGETI ( tengo ya una antigüedad de 27 años ).
..... en una de tantas clases, habia un alumno... de esos que a todos nos toca... enfadoso, payaso, indisciplinado, rebelde, insolente... como el que mas...... después de haber “instrumentado” todos los recursos habidos y por haber ... llego un momento en que ... como luego decimos... “me lleno el zapato de piedritas”... y enfrente del grupo le dije....
“Alberto... sabe que pienso... es usted tan poca cosa.... vale usted tan poco... tiene usted tan poco talento... es usted tan vacio..... que lo unico que puede hacer es chistosadas y monerías para que los demas nos demos cuenta de que existe.”
..... el muchacho no dijo una palabra ... salio del salon y no volvio mas a mi clase....
semanas después tuve un cambio de adscripcion a otro plantel... y nunca volvi a saber de “Alberto”.
Pienso que todas las personas, en algun momento de la vida hemos dicho o hecho algo... que para nada nos enorgullece... y que deseariamos poder regresar el tiempo para enmendarlo.....
..... ESTA ES UNA ELLAS.....
ARMANDO JOEL REYES SANCHEZ
martes, 13 de octubre de 2009
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